domingo, 13 de septiembre de 2015

La hora de trabajar

Un día te levantas y tienes encima casi tres décadas, te preguntas qué has hecho hasta ese momento ¿a quién le he ganado? ¿Por qué no tengo ni trabajo ni amor? Ideas que se reflejan en algunos sueños que quedan fugaces en los recuerdos, llegamos a este punto cuando pasa el tiempo y se supone que hacemos todo ¨bien¨ pero no se refleja en lo que vivimos.

Días donde recordamos las pérdidas de familiares, pérdidas de amores pasajeros o añoranzas de actividades laborales que aún esperamos y buscamos, seguimos (algunos) a ratos en un desierto de alegrías verdaderas, mirando a otras cercanías que aparentan prosperidad, mientras en nuestra realidad se oxidan los buenos pensamientos por la inconformidad.

Se habla de no perder la fe, pero es normal que la humanidad se impaciente mientras cae el sol y sale la luna, la angustia monetaria se siente mientras nos estacionamos en las ideas que se relacionan con el empleo adecuado, pero también en el fondo sabemos que estamos cerca de entrar en la cadena corrosiva que significa trabajar para alguien o algunos.

Recordemos que la mayoría de la gente, tiene que trabajar con obligación y no por gusto, esas son las personas que critican a los desempleados que aún no se han podido ubicar, piensan que es sólo ir a tocar la puerta de una empresa y que lo van a recibir con los brazos abiertos. ¡Patraña! Eso pasaba hace años, en la actualidad es casi imposible, podría suceder para la persona que vaya a regalarse, trabajar sin recibir billete.

Nos enseñan desde chicos que la vida es cuestión de trabajo, y que cuando somos adultos varados, tenemos que tirarnos al primer foso sin fondo que veamos, casi obligados por la misma sociedad que valora más al osado que al cauto

Que la vida se va en trabajar muchas horas, todo con el objetivo de adquirir ¨maricaditas¨ que ayudan a olvidar la monotonía de laborar, a generar ingresos que se van en banalidades y en trago, esto con la idea de dispersar la mente de los cabrones de la oficina o los pendejos que fisgonean y preguntan, ¿ya estás trabajando? O ¿pero es una buena empresa?, ¿cuánto ganas? 

Pero esos sapos que tanto quieren saber del trabajo de los demás, lo hacen para confirmar que no son los únicos miserables que tienen como única opción esa, camellar porque tienen vidas que generalmente son aburridas y se olvidan de la familia o las diversiones de antaño.

Siendo muy utópico diría que la perfección estaría en trabajar en lo que uno más ama, sin importar el tema, pero que sea satisfactorio al momento de hacerlo, tener el tiempo necesario para compartir con buenas personas, además el espacio para seguir estudiando y aprendiendo, y obvio usar las horas justas cada día para las labores.

Siempre he tomado el ejemplo perfecto del señor Stuart MacFarlane, él es el fotógrafo oficial del Arsenal F.C. además de tomar fotografías, viaja por todo el mundo acompañando al equipo, conociendo otras culturas y compartiendo con estrellas del fútbol mundial, por esta razón pienso que no nos debemos conformar con lo primero que nos muestren, que en nuestro camino llegaremos al punto donde seamos útiles y admirados, es por eso que envidio de buena manera a los que sienten sus trabajos, pero reitero, son pocos los que lo logran, espero en algún momento ser parte de esa minoría de seres felices y prósperos.

sábado, 27 de julio de 2013

Certidumbre

La palabra que encaja en el pensamiento por épocas es incertidumbre, es un pensamiento que se siente en los sueños, se refleja en la realidad y se queda en la mente; no sé por qué aparece en momentos inesperados, o aparece en etapas de estrés y caos, siempre está la duda sobre las ideas que surgen cuando no existe un certeza de lo actual.

No es necesario mirar atrás para entender la falta de certidumbre, todo lo que fabricamos depende de lo que hicimos en algún momento, y lo que queremos se programa desde este instante, cada paso debe ser bien pensado, para que después no nos quejemos de errores, claro que la vida se trata de equivocarse, y hasta los dioses se equivocan, creando seres egoístas.

Pero retomando el cuento, es raro tratar de crear un futuro prometedor, teniendo en cuenta un presente sin ilusiones, a veces es necesario ser útil a la sociedad, que otros confíen en uno, pero a veces por más que la mente quiera actuar a mil por hora, el cuerpo y la capacidad física nos desbordan lo intelectual.

No sé, pero todo debe complementarse con objetivos, el que pierde sus ideales y metas, pierde la virtud de saber vivir. A ratos no quiero que termine el día, porque el tiempo se agota, y los procesos largos son dispendiosos, y cuando menciono procesos me refiero a la universidad, vida en familia y en general la vida de uno, quizá entro en días de reflexión cuando mi mente se va imaginaciones, suposiciones y hechos reales que no favorecen un pensamiento claro, ideas que rondan, que están ahí, pero que no tiene sentido profundizarlas, pero inevitablemente llego al mismo punto.

No sabemos que nos pueda pasar mañana, ojalá estar vivos, pero en la actualidad hay preocupaciones que llegan de lugares muy recónditos de la mente, o probablemente de la realidad y la cotidianidad que a veces ni entendemos, sólo queda retomar la virtud de la paciencia.

miércoles, 22 de mayo de 2013

Otro parche


De un tiempo hacia acá, noto que con las personas que disfrutaba y pasaba bien, ya no me satisfacen, es raro decir eso de gente de "confianza" pero cada vez que pasan los días, siento que no encajo en sus diálogos ni temas, que no tengo la carisma ni la chispa necesaria para estar con ellos, hay varios factores, pero en este momento no los tengo claros; observar conversaciones que no tienen nada que ver con mi cotidianidad hace que se vuelva aburridor estar ahí, como parado esperando que alguien toque un tema en común, algo de lo que yo esté enterado, porque muchas de sus vidas ya no las sé, a ratos ya no son tan allegados, mi desinterés surgió hace poco, pero eso origina la gente, y obviamente uno también.

Todos tienen sus virtudes, pero a ratos no encuentro ni las mías  y si no las encuentro yo, pues menos la gente. Con el tiempo me daré cuenta, y pensaré, es mejor la gente de antes o los de ahora, o los que vendrán,  pero algunos de los elementos de hoy no los siento de mi gente. No me tilden de incomprendido, porque conozco muchas personas que los considero mis amigos, que creo que me estiman y yo los estimo, me entienden y los entiendo. ¿Será que soy muy cagada? estar en un parche y no parecer del mismo, como un infiltrado, así es maluco, mejor ir a respirar a otro lado.


sábado, 29 de diciembre de 2012

¿Y por qué pasa lo mismo?

Uno de los grandes inconvenientes de los últimos años es forjar relaciones, que no aparentan nada importante, pero que con el paso de los días se vuelven interesantes, los diálogos informales cobran atención, y posteriormente se hacen infaltables en momentos determinados. Eso pasa con las personas, que se convierten de a poco en necesarias y hasta hacen falta enormemente.

Los sentimientos cambian y es terrible tener a la persona que uno quiere al lado y no poder abrazarla, es una impotencia que hace forzar los sentimientos y luchar con las emociones, un sufrimiento silencioso, por saber que está en brazos de otro, pudiendo compartir acciones agradables con uno. Por momentos tan distante, casi inalcanzable, que dan ganas de cogerla y abrazarla, pero son pensamientos y acciones que se tienen que controlar, una cordura paciente que en cualquier momento terminará, para bien o para mal.

un respeto y una prudencia que no sé, si sea buena o mala para la finalidad, no dar a entender...
Pasaron muchos días, y todo sigue igual quizás el sentimiento por momentos disminuya, pero hay pequeños gestos o acciones que lo reavivan, pero en general no pasa nada, lamentable, pero la desdicha debe acabar algún día. Cuando las sensaciones no son las mismas, y se añora el estado anímico normal, tranquilo, sin pensar en ninguna, claro que es necesario tener que pensar en alguien, es fundamental para tener una motivación, una alegría, que se sientan los insectos voladores en el estómago, es entretenido, pero doloroso cuando no hay interacción de ideas constantemente. Al final, no quería que fuera una anécdota más...

jueves, 20 de diciembre de 2012

Divagaciones


No fue el mejor semestre, desde la u de Caldas, no vivía algo similar, una materia perdida, unos proyectos fallidos, y las incomodidades por conflictos de ideas, el promedio se salvó, algo bueno fue el programa de rock, bueno, pero hablando de los fracasos del semestre, es necesario mencionar el por qué del hundimiento del Semillero o más bien Club de Fotografía, pues parece que los personajes que lo manejaban, o sea mis amigos y yo, nunca tuvimos el apoyo de profesores de planta de la u, pero tampoco pedimos ayuda a ellos, ese fue uno de los problemas, otro problema fue un estúpido juego de egos que no generaba conciencia de lo que se pensaba con el proyecto, y sin duda los resultados fueron desagradables, llegando al punto de desconexión del grupo de interesados por la fotografía, lo curioso es que puede que uno piense en la gente, pero la gente sólo piensa en su propio bienestar, ubicarse por encima de todos y dejar de lado a los que podrían estar involucrados con ideas comunitarias, pero analizando ese punto me parece bien, dejar de pensar en los demás y pensar más en las ideas de uno, asesorarse con gente que sabe, y guardar ese conocimiento para uno, al final, nadie es tan grato de reconocer lo poco o mucho que se hace, lo que se pueda enseñar y por eso soy agradecido con los que me colaboran y enseñan, porque muestran un interés colectivo, y no tan particular, entonces es la idea que se tiene sobre proyectos grupales, lo curioso es que el semestre empezó casi perfecto, en lo académico, fraterno y motivacional, pero con el paso de los días todo eso decayó y el final no fue el mejor, pero igual para todo hay revancha, tarde o temprano llega.


Tantas frases erroneas que se dicen, y las acertadas se dejan a un lado por la necedad

Sin duda hubiera hecho todo por ella

miércoles, 29 de agosto de 2012

Sueño solo

En mi mente se desvanece su mirada, se cierran sus ojos, se rompe su sonrisa, su perfil se corre.
Mi pensamiento sigue un camino confuso, ella retoma un viejo sendero, eso la hace feliz, nada. Ese rostro que nunca pude disfrutar, pues que se pierda en el tiempo, algún día la veré.

Un suelo húmedo, lluvia tenue, una caminata que no conducía a ningún lado, una loma y una esquina, la veía a un costado, posteriormente en las calles frías, iba en un carro, no estaba sola, eran mis buenos amigos, me saludaban, y paraban, yo preguntaba, se despedían, yo la miraba a ella, mientras se perdía el auto en las calles, quedaba inmóvil y solitario, era como si ya nada importara, seguía esa senda, pero luego un perro de color blanco con negro llegaba a jugar, se deslizaba con el suelo que brillaba de lo frío, parecía hielo, fue esporádica la aparición de aquel vivaz animal.

Ella en esos mundos paralelos siempre retornó, con breves saludos y miradas largas, pero esta vez fue totalmente diferente, como si fuera el final de la historia, una historia que no fue buena, y que deja más dudas que respuestas, así fue. Look At You by Screaming Trees on Grooveshark

martes, 3 de julio de 2012

Yusbany


¿Por qué pasa eso? siempre aparece cuando menos lo esperamos, una Yusbany que nos deja cabezones, rabones, pensativos, nos trasnocha y cautiva, ella a la que observamos desde lejos como en un pedestal, ella que advierte las miradas y pero sigue sin voltear, por momentos como una criatura escurridiza que evade cualquier diálogo.

Se necesita una Yusbany para generar ideas, porque así se puede inspirar el alma para seguir girando en este mundo hueco, encontrar ese complemento que espante las malas vibras, oculte el negativismo y fomente la alegría, bueno además de obtener la satisfacción que buscan todo tipo de organismos, ¿qué sería de la vida sin Yusbanis?

Seguramente parca, gris y aún más solitaria, siempre es bueno tener en quien pensar, cuando eso se pierde, también se pierde esa motivación, buscar una causa que anime a salir de los moldes ordinarios se necesita, lo bueno es que el camino es largo y aparecen más Yusbanis, Yuyeimis, Pachecas o como quieran llamar a esa persona que origina todo tipo de pensamientos, buenos y malos.

Yusbany, nombre burdo y feo para mí; es también poco común, hasta divertido, con esa palabra catalogo a las chicas llamativas que pasean por la calles, muy bonitas, muy necesarias, embelesan y mejoran momentáneamente el panorama, que bueno que existan y también que bueno sería que estuvieran en todos lados, a ratos se pierden.